Después de 8 años
8 años después del atentado de Nueva York, todavía no tenemos la seguridad de que algo así no vuelva a ocurrir. Es más, cada día parece más probable que se vuelva a repetir algo de semejante magnitud. Han pasado 8 años y la situación del mundo islámico más radical con Occidente, no ha cambiado practicamente en nada. El cambio de presidencia en EEUU parece tener un atisbo de esperanza en una solución a largo plazo, pero el hermetismo y el odio tiene que amoldarse e integrarse con el cambio. Sólo la reconducción y reinterpretación del Islam cuyo verdadero sentido se malinterpretó en su día, puede dar una solución a este conflicto, ya que el terrorismo que predican a golpe de masacres no tiene nada que ver con su religión. Al fin y al cabo el Islam puede tener la llave que le dé la solución definitiva al problema.










